La morosidad de la cartera de créditos a la microempresa de las Cajas
Rurales de Ahorro y Crédito
El sector microfinanciero ha venido creciendo sostenidamente en la última década, con el impulso
experimentado a nivel macroeconómico. Así, el microcrédito creció a tasas promedio anuales de 33%
hasta el año 2009, y de 8% desde el 2010 en adelante3
, de acuerdo a la información publicada por la
Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Las cajas rurales de ahorro y crédito han venido
cumpliendo un rol importante en la expansión de dicho mercado, al registrar tasas de crecimiento
promedio anuales de 40% hasta el año 2009, y de 14% desde entonces.Dicho crecimiento ha atraído a diversas entidades del sistema financiero no especializadas en el
otorgamiento de microcréditos, en un fenómeno conocido como “downscaling”. A partir del 2008 se ha
presentado una fuerte expansión de la banca comercial hacia el segmento de microcrédito, reflejada en la
adquisición de entidades microfinancieras por las empresas bancarias (como EDPYME Edyficar por el
Banco de Crédito; CRAC Nuestra Gente y Edpyme Confianza – ahora Financiera Confianza- por el grupo
BBVA), que ha empujado a las instituciones microfinancieras hacia nuevos ámbitos geográficos y otros
segmentos crediticios. La reducción en la morosidad experimentada por las instituciones microfinancieras
hasta el cierre del año 2008 (cuando llegó a 3.4%), se revirtió desde entonces (situándose en 4.8% a
diciembre de 2012), observándose un incremento importante en las cajas rurales (de 3.6% a 4.8% entre
diciembre de 2008 y diciembre de 2012).
